El resto de películas que componen su filmografía son títulos mucho menos conocidos y de presupuestos muy bajos. En "Hot Potato" (1976) Kelly encarnaba a Jones, un experto en artes marciales que intenta rescatar a la hija de un embajador que ha sido secuestrada en Tailandia. El film fue escrito y dirigido por Oscar Williams, el guionista de "Cinturón negro" y se da la casualidad de que el mismo guión sirvió de inspiración para un título posterior dirigido por Robert Clouse "Los cinco invencibles" (1981).
Al Adamson, uno de los grandes realizadores de la serie Z que murió asesinado hace unos años, dirigió a Kelly en un par de ocasiones. Adamson ya había transitado tanto la Blaxploitation (la desconocida "Dinamite Brothers") como el cine de artes marciales ("Black Heat"). Su primera colaboración con Kelly fue "Black Samurai" (1976) una delirante trama repleta de luchas, esclavos y magia vudú en la que el karateka negro se ocupaba de rescatar a la novia de un millonario que había sido secuestrada por un temible traficante de drogas. En el otro film "Death dimension" (1978), Kelly se veía las caras con el ex 007 George Lazenby e interpretaba a Ash, un detective que protegía a una mujer, la cual poseía el secreto para paralizar una bomba que congelaba a la gente hasta la muerte; lógicamente, el artefacto estaba en manos de un peligroso criminal. Cine Z disfrutable en dosis pequeñas.
El otro título que aparece en su filmografía es "The tattoo conection/Hong Kong conection/ Black belt Jones 2" (1978) triple denominación para una hong kong movie en la que interpretaba a un exigente de la CIA que debía recuperar un inapreciable diamante misteriosamente desaparecido.
Al igual que otros actores y actrices que frecuentaron la Blaxploitation, la imagen del samurai negro fue rentabilizada por el mundo del comic. Si Jim Brown sirvió de modelo para personajes tan populares como Powerman o Blade y Pam Grier hizo lo mismo para la capitana Marvel y la villana Night Shade, el propio Jim Kelly fue la base de "Los Hijos del Tigre" un popular comic setentero de artes marciales que fue fiel reflejo de la repercusión que tuvo el primer karateka negro en las pantallas cinematográficas.
La película más popular de Kelly es "Cinturón negro/Black Belt Jones" (1974) su encuentro con el director Robert Clouse y el productor Fred Weintraub. El film era un vehículo para su total lucimiento y en él pudo emplear toda su artillería marcial. "Cinturón negro" narraba la historia de una escuela de kárate situada en Harlem que esta siendo amenazada por un gang de mafiosos blancos. El asesinato de su dueño provocará la llegada de Black Belt Jones que defenderá la supervivencia de la escuela luchando a muerte contra los gangsters. Robert Clouse, consciente de que la blaxploitation daba sus últimos coletazos, dio al film un tono ligero y humorístico, que impedía que la historia fuese tomada muy en serio. La sucesión de escenas de acción, no evitaba sin embargo la aparición de ciertos detalles como las tensiones entre militantes negros y traficantes o la importancia que se da al kárate dentro de la cultura afroamericana. Negros muy buenos, blancos muy malos, espectaculares combates, personajes arquetípicos, en definitiva cine de acción en clave comic precursor del esplendor de los 90. Y eso sin olvidar su banda sonora, cuyo tema central es uno de los grandes éxitos del subgénero. "Cinturón negro" al igual que títulos como "Superfly" (1972) y "Cleopatra Jones" (1973) fueron los intentos de la compañía Warner por rentabilizar la fiebre blaxploiter.
Robert Clouse repitió con Kelly en "Alfileres de Oro" (1974) un film repleto de acción y artes marciales en el que estuvo acompañado por el orondo Joe Don Baker. La delirante trama enfrentaba a varios grupos rivales que intentaban hacerse con el control de una estatuilla china, que guardaba unos alfileres muy especiales: colocados de manera correcta en un hombre le daban una capacidad supersexual pero colocados incorrectamente le mataban. Por si alguien se aburría, veteranos de la talla de Ann Sothern y Burguess Meredith se dedicaban a animar la función.
Alguien tuvo la genial idea de agrupar a las principales estrellas del cine de acción afroamericano en una película para auténtico deleite de sus fans, originándose un autentico "rat pack" en versión negra. Jim "Slaughter" Brown, Fred "The Hammer" Williamson y Jim "Dragón" Kelly protagonizaron "Three the hard way" (1974), expeditivamente llamada en España "Los Demoledores", que fue dirigida por Gordon Parks Jr, uno de los directores más característicos de la modalidad. El trío de oro aunaba sus fuerzas para detener a un peligroso demente nazi que planea exterminar la raza negra, utilizando un veneno ocultado en el agua. Lo esperado: diversión asegurada, acción a raudales, buena química entre los protagonistas y las canciones de "Los Impressions" convirtieron el film en un éxito. Lo inesperado: uno de los films más prescindibles y anodinos de la blaxploitation, donde lo único salvable son las esporádicas apariciones de Kelly.
Al año siguiente, los tres amigos repiten con un western "Por la senda más dura/Take a hard ride", una exótica producción USA rodada en las Islas Canarias. Los tres actores intentaron imponer la presencia de un director de color pero la Twenty Century Fox se opuso; el asunto se zanjó contratando a un director italiano Anthony Dawson (Antonio Margueritti para los amigos), uno de los clásicos de la serie B europea, que acababa de rodar "El kárate, el colt y el impostor" (1975) delirante mezcla de euro-western, cine de artes marciales y gotas de comedia gruesa. "Por la senda más dura" juega a ser un híbrido de western clásico y europeo, mezclado con escenas de artes marciales y andanadas de denuncia social. El inolvidable Lee Van Cleef, interpreta a un peculiar cazarecompensas que intenta apoderarse de una importante suma de dinero que escolta nuestro trío de color. Viejas glorias del cine como Dana Andrews, Barry Sullivan o Harry Carey Jr se dejan ver en esta auténtica rareza, algo superior a otros western protagonizados por actores negros. La presencia de Kelly volvía a ser muy inferior, sin embargo su personaje destacaba curiosamente sobre el resto. Para amplificar aún más su condición de rareza, hay que señalar que su banda sonora corrió a cargo de Jerry Goldsmith.
La última reunión del "Black Pack" tuvo lugar en 1983 cuando el samurai negro había abandonado el cine y la "blaxploitation" había pasado a mejor vida. Fred Williamson reagrupó al trío en "One down, two to go" que contó además con la presencia de Richard "Shaft"Roundtree. En esta ocasión, Kelly interpretaba a un entrenador que descubre que los combates en un importante torneo de kárate han sido amañados contra él. Dos amigos de California, acuden en su ayuda y empezarán a repartir mamporros a diestro y siniestro, hasta descubrir quien está detrás de todo. La película era un vehículo para Williamson y Brown (al igual que los anteriores films) y tanto Roundtree como Kelly disfrutaron de apariciones esporádicas.
El éxito de Bruce Lee y el cine de artes marciales en los años 70 propició el lanzamiento de nuevas estrellas de efímera existencia. Este es el caso de Jim Kelly, el "samurai negro", versión black del ídolo oriental que protagonizó varias producciones de bajo presupuesto cuyo máximo reclamo eran los combates y donde el actor afroamericano demostraba sus grandes habilidades.
Aunque nació en Paris, Kentucky, Kelly creció en pleno Harlem. Atleta consumado, desde muy pequeño se vio atraído por todo tipo de deportes que le permitieron desarrollar su impresionante físico. El baloncesto, la natación, el fútbol americano o el boxeo fueron algunas de las actividades que ejerció antes de especializarse en el mundo del kárate. En 1971 consigue el campeonato mundial de los pesos pesados en esta modalidad lo que hizo que Hollywood, gracias a la fiebre "blaxploiter" se fijase en él.
De esa manera el "samurai negro" entró a formar parte del reconocible star-system de la blaxploitation setentera con actores y actrices como Richard Roundtree, Jim Brown, Fred Williamson, Ron O´Neal, Antonio Fargas, Pam Grier, Tamara Dobson o Gloria Hendry. Como muchos de estos artistas su carrera entró en declive rápidamente, no solo por la rápida decadencia del subgénero blaxploiter sino también por la fuerte personalidad del actor. Kelly era activista de los grupos vinculados al "Black power" y siempre se vió como un luchador en defensa de los derechos de la raza negra. Las imposiciones que exigía en los rodajes y sus ideas políticas le dieron fama de actor difícil y problemático, lo que perjudicó notoriamente su trayectoria cinematográfica. A comienzo de los años 80, el actor de color abandonó el mundo del cine y durante algunos años se dedicó a la práctica deportiva del tenis.
En los últimos años, Kelly ha regresado a las artes marciales buscando el reconocimiento que a muchos de estos actores se les ha negado y, quien sabe, esperando a que algún día Quentin Tarantino llame a su puerta.